NO CABE EL MUNDO PARA ESTE MUNDO
En todo el mundo, la comunicación política ha experimentado una transformación profunda y acelerada en las últimas décadas. La creciente personalización, así como los nuevos medios y su influencia sobre los mensajes, han cambiado por completo cómo se hacen las campañas electorales.
Hace unos días termine de leer el libro titulado The Routledge Handbook of Political
Communication in Iberoamérica ( El manual de comunicación política de
Routledge en Iberoamerica) es un trabajo que recopila mas de treinta estudios
sobre los cambios en la comunicación política en Latinoamerica y España.
Quería escribir y reflexionar acerca de algunos elementos
que se abordan en esta obra, porque me resulta llamativo o al menos me
sorprende ver a hombres y mujeres de la política haciendo increíbles esfuerzos
en sus campañas políticas sin notar que el mundo ha cambiado y con ello la
forma de comunicar, pero además de sentir y pensar del electorado.
Hace algún tiempo, bastante, me toco trabajar en un equipo
de campaña y una de las principales cosas que aprendi allí era que se estaba
haciendo exactamente lo contrario, porque requeria
desde ese entonces ser flexibles, dinámicos y adaptativas, tal cual como
funcionaban los sistemas de comunicación que estaban emergiendo.
Uno de los elementos que destaca The Routledge Handbook of
Political Communication in Iberoamérica es que la personalización ha adquirido
un rol central en las estrategias de comunicación y de campaña. Los políticos
han pasado de transmitir mensajes a convertirse en el mensaje mismo,
construyendo marcas personales que conectan emocionalmente con los votantes. En
un contexto donde las identidades políticas tradicionales se debilitan, los
líderes buscan humanizarse y acercarse a la ciudadanía mediante relatos
anecdóticos, escenas cotidianas y mensajes breves diseñados para captar
atención en un entorno saturado de información.
Ademas explica que la creciente batalla por la atención, en
la era de las redes sociales, hace que las plataformas sean un recurso limitado
y disputado. Plataformas como Twitter, Instagram y TikTok han establecido
formatos de comunicación más breves y visuales, obligando a los políticos a
condensar mensajes complejos en narrativas sencillas y emocionalmente
impactantes. Esto ha llevado a una simplificación del discurso político, en
ocasiones a costa de la profundidad.
El artículo concluye con una mirada al futuro. Si bien las
nuevas herramientas ofrecen oportunidades para mejorar la eficiencia y la
personalización de las campañas, también plantean riesgos significativos, como
la manipulación emocional y la pérdida de autonomía ciudadana. Por eso se
reflexiona sobre la necesidad de que la democracia sepa adaptarse a estos
desafíos sin perder de vista los valores éticos y la transparencia.
Lo dijo un poeta colombiano hace treinta años atrás, no cabe
mundo para este mundo que tenemos y sencillamente es así. Y los políticos deberían
entender fundamentalmente que este mundo no da lugar al mundo que conocíamos,
que hay otro y hay que apelar a nuevas formas, nuevos mensajes, nuevas
herramientas y nuevas formas de hacer campañas electorales.


Comentarios
Publicar un comentario